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jueves, 26 de enero de 2017

Placeres robados




Tras haberse criado viviendo en moteles baratos y viajando de ciudad en ciudad con su hermana y su madre, Cheyenne agradecía poder mantenerse por fin a sí misma. Sin embargo, continuaba inquietándola el misterio de sus primeros recuerdos, presididos casi todos por una mujer rubia y sonriente. Una mujer que no era su madre.
Aunque había pedido repetidamente explicaciones, las personas que podían ayudarla no estaban dispuestas a hablar. Cheyenne anhelaba encontrar respuestas, pero sin tener siquiera una partida de nacimiento, no era fácil.
La situación se complicó aún más cuando su mejor amiga comenzó a sentirse atraída por el hombre del que ella estaba secretamente enamorada desde hacía años. Por el bien de Eve, decidió apartarse de su camino, y aterrizó en los brazos de Dylan Amos. Era la clase de hombre que Cheyenne se había prometido evitar... aunque, quizá, dejarle marchar fuera un error...
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lunes, 16 de enero de 2017

Cuando llegue el verano


Callie Vanetta recibió una noticia devastadora: necesitaba un trasplante de hígado, pero no era fácil encontrar un donante.
Dispuesta a disfrutar del poco tiempo de vida que le quedaba, decidió mantener la enfermedad en secreto y trasladarse a la granja de sus abuelos. Siempre había querido vivir allí. Sin embargo, la granja llevaba años abandonada, lo que le hizo temer que quizá tuviera que renunciar y regresar al pueblo.
Hasta que una noche llamó un desconocido a su puerta. Era un hombre atractivo y misterioso que estaba recorriendo el país en moto. Callie, pensando que no tenía nada que perder, le pidió que le arreglara el establo. Él necesitaba un lugar en el que alojarse hasta que arreglara su moto y ella un par de manos extra. El acuerdo parecía perfecto, aunque, lo que había empezado como algo temporal, comenzó a convertirse en algo permanente y estable. Callie se dio cuenta entonces de que sí tenía algo que perder: su corazón. Y, aunque él no lo supiera, Levi podía perder mucho más.